Ana Virginia Berrido: arte del Caribe en estado puro

Conocí la obra de Ana Virginia Berrido por estas benditas casualidades que te brindan las redes sociales. Un día me encontraba cotilleando entre los perfiles de mis amigos de Facebook y di con su página, Arte Ginia. He de reconocer que tuve un flechazo, me enamoré de sus pinturas. Me enamoré de unas mujeres mulatas de ojos grandes con un pelaje  de mil formas y de unos colores llamativos, en definitiva, me enamoré de los colores de mi otra tierra, los colores del Mar Caribe, los de la República Dominicana.

'María Cayena' y 'María Confetti' de Arte Ginia

‘María Cayena’ y ‘María Confetti’ de Arte Ginia. Foto: Angélica Méndez

Aprovechando un viaje de vuelta a mis raíces, no pude dejar de contactar con esta artista dominicana que en el último año, ha llamado la atención de muchos medios del país, ¡y con razón! Sentía la necesidad de conocer a esa artista que había denominado a su estilo pictórico Caribbean New Pop Art y que había encandilado al público con sus gallos, sus pavos reales, sus cayenas y sus mujeres de ojos expectantes.

virginia berrido posando

Ana Virginia Berrido, Arte Ginia. Foto: Angélica Méndez

Como era de esperar, Ana Virginia me esperaba una mañana de abril con las puertas de su oficina de par en par y con una sonrisa capaz de levantar al más dormido. Dispuesta a compartir conmigo sus experiencias en su mundo de arte y de ceros y unos. Porque además de artista, Berrido es una reconocida ingeniera de sistemas, ¡y no sólo eso! También es “madre de 4” y una orgullosa “esposa de su marido”. La visita aunque fue de un par de horas, se me hizo corta, porque cuando Ana Virginia conversa te atrapa dulcemente en su historia. Por eso no quiero dejar de compartir con vosotros esta charla que tuve con ella en ese ratito. ¡Dio para mucho! Así que la he dividido en dos partes, ¡próximamente compartiré la siguiente con vosotros! ¡Espero que os guste!

cuadros arte ginia

Algunas muestras de las obras de Arte Ginia. Foto: Angélica Méndez

Pregunta.- Háblenos de su trayectoria en el mundo del arte.

Respuesta.- Yo empecé con el arte desde pequeña, a lo largo de la infancia estuve recibiendo clases de varios maestros, entre ellos estuvieron Elías Delgado y Nidia Serra, el maestro Alberto Bass, estuve también en la escuela de don Guillo Pérez, donde también coincidí con su hijo Willy Pérez; artistas todos ellos muy reconocidos aquí en el país.

En el pasado más reciente me caso y tengo 4 hijos, entonces de repente el querer pintar se convierte en: ¿en qué momento lo hago? ¿Dónde puedo hacer el desorden de tener cosas que son potencialmente peligrosas para los niños chiquitos? O ¿Dónde encuentro los pedazos de tiempo para trabajar? Esto empieza realmente en 2009 cuando mi hija pequeña me dice: ”Mami yo quiero ir a clases de pintura”. Por ese tiempo íbamos mucho a Boca Chica y allí había muchos cuadros de pinturas haitianas donde ella veía un cielo rojo, un cielo amarillo y me decía: “Yo quiero pintar, pero yo quiero que me dejen pintar lo que yo quiera, si yo quiero pintar el cielo rojo, quiero que me dejen ponerlo rojo”. Así que la apunto a clases de pintura y mira… Te puedo decir que el primer día que yo la llevé, el simple olor a pintura me revolvió todas las fibras que yo podía sentir, y creo que no pasaron ni 3 semanas cuando yo me apunté también. Estuve desde el 2009 hasta el 2011 apuntada en esta escuela formal, dirigida por dos magníficos profesores y artistas muy queridos ambos, Fernelys Ferreras y Lucas Peña.

P.- ¿Y qué pasó, por qué abandonó las clases?

R.- ¿Qué me sacó del seguir tomando clases? Básicamente que no he encontrado en RD una escuela que te permita pintar el cielo rojo, donde tu no necesites de nuevo empezar de cero y comenzar a copiar el modelo o copiar la foto. ¡Okay! Pero es que mira, yo no quiero empezar, yo quiero seguir, que si lo que yo quiero es pintar una morena que está en mi cabeza, que si le quiero poner los ojos grandes y el cuello chiquito, que si yo le quiero poner una gallina en la cabeza o que su pelo sea de plumas, eso no es porque lo estoy viendo en una foto, eso es porque eso es lo que quiero hacer. Como eso no me lo dejaron a hacer, yo dije: “¡Okay! Me salgo de aquí”.

P.- ¿Y qué vino a continuación?

R.- En el 2012 recibí unos cursos cortos con una artista argentina, Sonia Vila, que vino al país por una actividad puntual, y una de las clases que ella dio fue de arte pop, arte pop de ella a lo ella. Ahí comenzó entonces a mezclarse eso que yo tenía en la cabeza, con eso que ella me enseñó, y me decía a mi misma: “¿pero si eso que no existe en la realidad está tan bonito, tan llamativo, tan espontaneo, por qué yo no lo puedo hacer?”. A partir de ese momento fue cuando comencé en mi casa simplemente a crear, y esas mujeres de repente comenzaron a salir, eran chicas de piel morena y ojos claros. Me han preguntado muchas veces porque los ojos siempre claros.

P.- Y nunca le han preguntado por qué esas morenas tienen los ojos tan grandes.

R.- ¡Porque lo miran todo, porque están atentas! Mira, ellas son primero y yo las entiendo después, no es que yo las conciba de antemano y diga: “esta morena, María Cayena (todas tienen nombre), va a tener una mirada que te penetra pero te comprende, no te juzga pero te está escuchando, es amiga”. Yo primero tuve unas conversaciones serias con María Cayena durante su concepción. Y es que a mi me gusta mucho la amistad, a mi me encanta la facilidad con la que las mujeres establecemos comunicación a un nivel muy personal. Y estas chicas todas y cada una de ellas en su momento fueron receptáculos de mis pensamientos, de mis conversaciones internas, de mis anhelos y por lo tanto se convirtieron cada una de ellas amigas mías. ¿Por qué los ojos claros? Eso no obedece ni al clasismo, ni a menosprecio de los ojos que son más comunes en la mujer dominicana. Obedecen más a que no estoy conforme como me quedan, que no dicen mucho y cuando los hago marrones tampoco me gustan porque dan la impresión de una mujer mala, y no quiero que sea esa la impresión. Eso yo simplemente lo atribuyo a que no los sé pintar.

P.- Algo que llama la atención en sus cuadros y en estas mujeres, son esos cabellos de mil formas.

R.- En mi posición soy una mujer con muchos sombreros, pues soy hija, esposa, hermana, madre de cuatro y amiga de mis amigos,  pero no puedo quejarme, porque gracias a Dios me ha tocado una vida privilegiada. Pero qué pasa, que veo muchas mujeres agobiadas por tantos sombreros, mujeres que no son felices en ninguno o porque tienen más de uno. En 2008 empecé a escribir un blog que se llama Vida familia y algo másalgo que comenzó como una necesidad por escribir y compartir. Por ese tiempo estábamos trabajando en la parroquia en temas de relación padres e hijos, y de esas experiencias también empiezo a dejar constancia en este blog. ¿Qué pasa? Que empiezan a llegarme muchas consultas de mujeres que no se encontraban en mi misma situación y que les estaban pasando una serie de cosas que yo nunca he vivido (engaños, malos tratos, etc.) personas que me están leyendo desde una perspectiva tan distante a la mía y buscan consejo, y yo no me siento capaz de dárselo. Comienzo a sentirme demasiado corta como para contestar, porque yo no sé en profundidad de esos temas, yo sólo sé de ordenadores,  y hasta llegué a sentir que podía estarles causando mucho más dolor que bien. De ahí viene el tema de todos los sombreros y todas las situaciones por las que pasan las mujeres. De ahí es donde sale el poner muchos sombreros a mis morenas.

P.- ¿Todavía se acuerda del primer cuadro que pintó?

R.- Mi primer cuadro… ¡Sí! Está en casa de mi mamá, es una casa sacada de una foto de una amiga mía. Es de un pueblo que está cerca de Higüey, La otra banda se llama el lugar. Ese pueblo se caracteriza porque son casitas como muy arregladitas, son casitas de campo, de madera, típicas de la campiña dominicana. Pero ese pueblecito en ese entonces tenía esa peculiaridad, que eran casitas que eran de madera pero bien arregladitas, sencillas, con sus jardincitos, pintaditas. Y ella tenía muchas fotos que me enseñó de un paseo que hizo un fin de semana con su familia, yo le dije que me gustaba esa casita, así que ella me la regaló y el cuadro viene a ser una copia de esa foto.

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Berrido coloca uno de sus cuadros en su oficina que en un futuro se convertirá en su sala de muestras. Foto: Angélica Méndez

P.-  Osea que en sus obras siempre ha hecho referencia a detalles dominicanos: las cayenas, las casitas, los gallos, las mulatas…

R.- Bueno, hay un recurso que he pintado mucho últimamente que son los búhos, que no es propio de la República Dominicana. Creo que en total son 13 especies de búhos, entre los cuales está la lechuza típica dominicana, pero no es exactamente la lechuza la clase de búhos que yo pinto. Quizás alguien pudiera pensar que los pinto por moda, porque los ves en la decoración, o porque se está usando mucho el tema últimamente. Pero la recurrencia está en que mi hermana, la cual tiene un matrimonio muy bonito, de una relación de noviazgo de muchos años y me pidió que le pintara una pareja de búhos. El enfoque de ese cuadro me gustó mucho desde el punto de vista de la relación de amor entre dos, cómo se apoyan uno en el otro. Y decidí pintarlos en el estilo en el que he desarrollado mi trabajo y al que he denominado Caribbean New Pop Art. (Risas)

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Caribbean New Pop Art es el estilo al que se adhiere la pintora dominicana. Foto: Angélica Méndez

P.- Hábleme de eso, de tu estilo, el Caribbean New Pop Art.

R.- Lo de Pop Art viene de lo que que aprendí en esa clase de la profesora argentina, esa corriente artística que empieza en Londres y acaba por expandirse por los Estados Unidos y de los diseños del artista brasileño Romero Britto, entre otros muchos. Esto es pop porque expresa mucho, resalta mucho, es caribeño e indiscutiblemente tropical y  es nuevo porque no es lo que se conoce tradicionalmente como Pop Art. Así que en el fondo yo quería ponerle un nombre a eso que estaba haciendo, que sentía que era algo muy diferente a lo que conocía, que era algo con difrentes inputs, porque vienen de las enseñanzas de esta profesora, de lo que vi en Britto, de lo que llevo en mi corazón, de los paisajes dominicanos.

P.- Dice que mantiene conversaciones profundas con sus figuras, y hasta les pone nombre a esas mujeres tan coloridas, ¿podríamos decir entonces que sus pinturas son como un relato?

R.- A mi me encantaría poder hacer una obra que fuese un relato, y si busco rápidamente en mi cabeza, hay una obra que bien podría serlo, se llama Sueños y metas, (fue finalista en un concurso de pintura a nivel nacional). De todas, tal vez esta ha sido la que más me ha sorprendido. Después de las clases con Vila, me apunté a unos cursos online con una artista estadounidense, Flora Bowley. Esta profesora sigue una técnica que se llama pintura intuitiva, esta técnica consiste en que dejemos la lógica, dejemos de planificar el cuadro y de ponernos a pensar en lo que va a salir y a partir de ese momento empecemos a pintar con el corazón. Y bueno ese cuadro, Sueños y metas fue un cuadro con el que no calculaba porque estaba pintando eso, de manera que no estaba pintando ni para mis hijos, ni para mi marido, ni para un crítico de arte ni nada, pintaba por el mero placer de pintar, por el amor al arte. A una persona como yo, que vengo de la ciencia y de la tecnología, este proceso de abstracción es algo que cuesta mucho, en esta técnica se te invita a hacer eso, a elegir el otro camino. Entonces empiezas a poner capa de pintura sobre capa. En este cuadro están tres figuras, madre e hijos situados de espalda detrás de una valla y de la maleza, mientras miran con anhelo un grupo de edificios, como soñando con alcanzar el otro lado. Esta obra sí que tiene un relato, tal vez por eso llegó a finalista, ¡no sé!

P.- ¿Qué más le ha enseñado este descubrimiento, la pintura intuitiva?

R.- La verdad es que la pintura intuitiva es una metáfora de la vida, con la que todavía estoy luchando constantemente y me imagino que es un proceso bastante largo.

Continúará…

Nota: Todas las imágenes fueron tomadas por la autora del blog, las obras reflejadas pertenecen a la artista y han sido publicadas aquí con su consentimiento. Si quieres utilizarlas, por favor pídele permiso.

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6 comentarios en “Ana Virginia Berrido: arte del Caribe en estado puro

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